Duerme dentro de un tiburón

 

- ¡Pacooooo! ¡Al crío se lo está comiendo un tiburón!
- ¿Pero qué dices loca? ¡Si es el saco de dormir!

Esto podría ser una conversación perfectamente normal si le hubiéramos regalado a nuestro hijo un saco de dormir de tiburón. Aunque también es un peluche gigante. O un cojín de 2 metros, porque eso es lo que mide exactamente.

Si mis padres me hubieran comprado uno de estos cuando era joven, seguro que mi infancia hubiera sido mucho más feliz.

www.nopuedocreer.com/

0 comentarios:

.